Procuramos movilizar a los portugueses, en las diversas campañas y acciones de apoyo a la Selección Nacional que desarrollamos, y reforzar el posicionamiento de la marca, incorporando los valores que cultivamos en nuestra empresa y que traducimos a través de la firma Energia Positiva. Innovación, ambición, voluntad de vencer y mucha Energia Positiva “nos empujan” hacia adelante, hacia la victoria.
Galp Energia es el adepto nº 1 de la Selección Nacional. Miramos al equipo desde ese punto de vista y creemos que la mejor forma de estar con la Selección es, además de demostrar nuestro propio apoyo, descubrir como lo pueden hacer también los otros.
Entendemos que los deseos de los adeptos pasan, muchas veces, por formas de traducir lo que lleva en el alma y en el corazón.
Nuestro objetivo es proporcionarles a todos los adeptos de la Selección Nacional una forma de expresión de esas emociones, transformar sus deseos en realidad, crear un acercamiento entre ellos y el equipo.
Euro 2004
En la campaña de comunicación que desarrollamos para apoyar a la Selección Nacional en el Euro 2004, creamos un himno – “Menos Ais” – que ha generado un movimiento sin precedentes: ha sido objeto de análisis sociológicos, ha entrado en el top de ventas del programa de televisión Top+, ha generado más de 40 mil referencias en el motor de búsqueda Google y ha obtenido un grado de reconocimiento de los consumidores superior al 85 por cien, según los datos de CONSULMARK.
Mundial 2006
En 2006, alimentamos de nuevo el sueño de la victoria de la Selección Nacional en el Campeonato Mundial de 2006, bajo el lema “Si Galp es el nº 1 en Portugal, Portugal también puede ser el nº 1 en el Mundial”. Movilizamos, en esta ocasión, a más de 750 mil personas, adeptos inscritos, “cogidos de la mano para llegar a Alemania” para demostrar su apoyo a la Selección en un Cordón Humano Virtual. Una iniciativa que superó, con mucho, el objetivo y que unió a los portugueses hacia Alemania con un único mensaje “La energía de la Selección pasa por ti”. Nos pusimos como el adepto número uno de la Selección Nacional de Fútbol “empujándola” hacia la victoria, traduciendo su apoyo en el lanzamiento de un nuevo himno: “Pode parecer louco, mas segundo é pouco”, creando, nuevamente, una onda de energía positiva que contagió al país.
Euro 2008
En 2008, a propósito del Campeonato Europeo apelamos a la pasión de los portugueses para cubrir el autobús de la Selección. La iniciativa invitaba a los adeptos a expresar personalmente sus emociones, dejando mensajes de apoyo en el autobús de la Selección Nacional, el mismo del anuncio de TV en el que Galp Energia los conducía a la victoria. El Euro´08 Ambition Bus fue el relanzamiento del valor simbólico que tuvo el autobús en 2004, y de forma espontánea en el apoyo popular de los adeptos portugueses.
Mundial 2010
Pasión, fútbol y Galp Energía son palabras inseparables. Una vez más, las tres se unen para apoyar a la selección nacional en el Mundial de fútbol de Sudáfrica. En esta ocasión, será en forma de banda sonora. Galp Energía desafía a los aficionados lusos a cantar con toda su energía, como forma de expresión y de apoyo a la Selección Nacional, a través del sonido de la vuvuzela. Este instrumento de origen tribal fue, durante casi dos décadas, utilizado por los aficionados a las apuestas de diferentes equipos sudafricanos durante los juegos. Los estadios se llenarán con el sonido de este instrumento, mientras cada aficionado anima a su equipo.
“Cuando nos concentramos en el mismo objetivo, vamos lejos.
Cuando todos queremos lo mismo, vamos lejos.
Cuando juntamos la energía de todos, todos vamos lejos.
La energía es como el sonido: no se la ve pero se la siente.
(…) Vamos hacer con que viaje 10 mil quilómetros.
(…) y mostrar a nuestra selección que la distancia disminuye con energía positiva.
Vamos a tocar vuvuzela antes de cada partido.
(…) Vamos a hacer de ello nuestro ritual, un minuto de energía positiva.”
Así se ha puesto en marcha el tema para la banca sonora de la campaña publicitaria, divulgada en televisión, radio e internet. La película tiene como protagonistas a los jugadores de la selección Nani y Simão, y a Mabhuti, un "maestro" tocando la vuvuzela, que vino desde Sudáfrica para enseñar a los portugueses a tocar este instrumento como apoyo al equipo de Carlos Queiroz. Pero el sonido de la Vuvuzela no está solo en los medios de comunicación. Ahora ya camina por las calles, entra por las bombas de suministro de Galp y está presente en las redes sociales, animando y dando fuerza a la Selección Nacional.